Remenant pel meu ordinador he trobat una carpeta què contenia diversos documents, tots corresponen a l’època en que estava investigant sobre l’Orientació Filosòfica, en aquells moments vaig tenir la idea, tot i que després no va prosperar de realitzar la meva investigació doctorial sobre aquests temes, vaig escriure vàries coses, una d’aquestes és la que us presento a continuació. Està en castellà, la meva idea era baixar a Sevilla a realitzar-ho. Un dia potser explico més coses de tota aquella època.
Manuel Temprado Estraña: Posibles líneas de estudio para una investigación doctoral
- Adorno en su Dialéctica negativa hace una constatación demoledora, ¿se puede pensar después del Holocausto? ¿Se puede continuar pensando después de la más absoluta barbarie? La sociedad alemana, aquella misma sociedad heredera directa de la Ilustración, de la Aufklarung, de la libertad mediante el uso de la razón, sucumbió a ella misma y se autodestruyó totalmente, el exceso de confianza en una razón que se alimentaba a ella misma la llevó a la más absoluta destrucción.
- Sin embargo, Adorno sigue apelando a la razón, a la misma que según su análisis (y el de la Escuela de FranKfurt) llevó a la destrucción. Según sus análisis no fue la razón en sí misma la culpable de la barbarie, sino la forma en que fue impulsada a partir de la Ilustración alemana, con Kant a la cabeza.
- El uso de la razón que se derivó de la Ilustración fue el de un desarrollo de la misma a un nivel de contenidos, el grado de razón se medía “a razón” de los contenidos que se poseían, decir “contenidos de la razón” es decir conocimiento. Kant analizando la razón la convertirá en conocimiento ¿qué puedo conocer? (ámbito de la KrV)
- Foucault también se hará eco de estas investigaciones y decidirá adoptar la postura de Kant para fundamentar su teoría del poder, la razón al adquirir infinitos conocimientos se vuelve poderosa. Y es el
- ¿Se puede continuar pensando después de la más absoluta barbarie? Adorno no responde a la pregunta, simplemente piensa y formula las tesis que formula. Esto ya no es asunto nuestro, pero sí el hecho de que siga pensando.
- Heidegger se preguntaba ¿Para qué pensar? ¿Para qué pensar? Si el pensamiento nos ha llevado a la barbarie, si continuamos pensando no llegaremos, de nuevo, a la barbarie, quizás a otra, pero barbarie al fin y al cabo?
- Pensamos para darnos cuenta que la razón fruto de la Ilustración fue una razón basada en el desarrollo de contenidos conceptuales. De hecho toda la historia de la filosofía se desarrolla en función de la evolución de estos contenidos conceptuales.
- Si analizamos el desarrollo histórico de la filosofía nos damos cuenta que la filosofía ha avanzado conceptualmente hablando de una manera espectacular y hoy día, constituye, una de las riquezas intelectuales más importantes de la humanidad.
- Podemos decir que la filosofía, su desarrollo histórico empieza con Aristóteles, éste es el primero en recoger el desarrollo de la materia desde Tales y el que impulsa toda una línea de investigación, a razón de un desarrollo conceptual que ha determinado su posterior evolución.
- Ahora bien, no hay que perder un dato nunca de vista, el Corpus Aristotelicum que nos ha legado la tradición es el conjunto de obras esotéricas destinadas a la educación de los alumnos del Liceo, por tanto destinadas a un público docto en la materia. Con esto pretendemos decir que frente a una obra esotérica, había una obra exotérica, destinada a un público no docto, pero sí interesado en la materia. ¿Por qué esta diferenciación? ¿Por qué una obra para una serie de elegidos, y otra para el gran público?
- Desgraciadamente la tradición nos ha robado la obra pública aristotélica, aquellos diálogos a la forma platónica que Cicerón decía “que eran un río de elegancia y elocuencia”
- ¿De qué manera puede la filosofía abarcar toda la realidad actual y posible? La filosofía puede abarcar toda la realidad actual posible haciendo uso de la capacidad referencial y significativa del lenguaje, llevándolo a un modo tal de una completa no referencialidad o no-significatividad, esto es el estudio del “ser” ya establecido por Aristóteles en el De Interpretatione con su estudio de la mera cópula “τὸ ὄν” La filosofía es la reflexión metódica y rigurosamente conducida que trata de clarificar el estatuto específico de cada tipo y modo de ser y en consecuencia el estatuto específico del ser en general.
- En efecto Aristóteles en su Metafísica, en su libro IV fundamenta la ciencia del ser en tanto que tal (τὸ ὂν ἦ ὀν), fundamenta que la Filosofía es la reflexión acerca del τὸ ὂν, la Filosofía es ontología. Y a su vez, ontología, la hay general y particulares. Vemos en este punto la constitución de la filosofía como materia de estudio de un objeto, del ser en cuanto que tal.
- Aristóteles en su Metafísica constituye el acta de presentación de una ciencia, la ciencia de la filosofía que gira en torno de la cuestión del ser. Pero, previamente, ya había realizado un estudio al que acudimos a la constitución del problema como tal, a su descubrimiento como problema, el problema del ser. Nos referimos al De Interpretatione, dónde se descubre el problema del ser en cuanto tal, a partir de la referencialidad del lenguaje, de su carácter indéxico. En este texto se constituye el problema ontológico como tal, es estudia el porqué del problema del “ser”, cuando decimos “el coraje es…”, etc.
- La misma estructura “algo es algo”, o “acerca de algo se dice algo” que aparece en los diálogos socráticos, y más concretamente en los primeros diálogos aporéticos de juventud (o los que se denominan como tales), por tanto podemos suponer que algo tiene que ver la reflexión ontológica de Aristóteles con los diálogos platónicos.
- Antes de entrar en los diálogos platónicos, creo que la mejor manera de abordarlos es tener en cuenta, ya no hacer caso absoluto, pero sí tener en cuenta el propio testimonio de Platón en la Carta VII dónde nos dice que él nunca ha expuesto sus doctrinas filosóficas de forma abierta y menos de forma escrita, puesto que podrían malinterpretarse, también nos dice que piensa que nadie ha expuesto mejor que él sus doctrinas y cuando se lee algún escrito de alguien sobre estos temas hay que tomar a su escritor como alguien no serio o como que está encerrado en lo más profundo de su ser su verdadera doctrina. Si esto lo leemos a la luz de las doctrinas esotéricas de Aristóteles, aquellas que no estaban destinadas a su publicación, sino que se dirigían a los miembros de su Escuela, cobra bastante sentido. Es Aristóteles quien funda la ciencia ontológica, en ningún caso Platón. La obra conservada de Platón es aquella obra que estaba destinado a un público no docto en filosofía, es la obra exotérica, la obra a la cual hace referencia Platón cuando nos dice que cuando se ve este tipo de cuestiones por escrito, no hay que considerar al autor como muy serio, sino que tales cuestiones permanenecen encerradas en la parte más preciosa de su ser. Por tanto, podemos suponer que los escritos exotéricos platónicos no tratan de cuestiones serias, es decir de cuestiones puramente filosóficas, como podrían ser los escritos esotéricos de Aristóteles. Esto es cierto, los dos tipos de escritos son de naturaleza distinta, aunque no contraria. Pero sí que es cierto que por algún motivo Platón considera que los tipos de escritos publicados ejercen algún bien sobre los lectores, ¿por qué sino, tuvo la osadía de publicarlos? ¿qué perseguía Platón publicando una obra de filosofía no seria y que tampoco tratara efectivamente de cuestiones trascendentales?
- Pensamos que lo que pretendía Platón era transmiitir no ya la serie de contenidos y conocimientos en que puede consisitir la filosofía, y que sin duda se enseñaban y se transmitiían en la Academia, sino otro punto, todavía, si cabe, más importante para el filósofo de la época, su actitud. Con nomenclatura contemporánea hablaremos de contenidos procedimentales y contenidos conceptuales. Los segundos estarían reservados para la Academia/liceo, los primeros para todo el público. He ahí la división obra esotérica/obra exotérica de Platón y Aristóteles, ¿por qué no se conservó los diálogos socráticos? Creemos que por pura economía, la obra aristotélica venía a seguir la tradición de obra pública filosófica, destinada más bien a un público no filósofo, aunque sí de cierta manera filosófico, de tendencia a filosofar.
- Vemos, pues, una obra, los diálogos platónicos, como un intento de hacer llegar al gran público un pensamiento, el filosófico capaz de conquistar almas y hacer ver que la filosofía, su actitud respecto de las preguntas puede ser una buena guía para su vida. ¿en qué consistía exactamente la actitud que presenta Sóctrates en los diálogos, con qué esperaba conquistar Platón a los lectores de sus obras, qué esperaba transmitir un filósofo no transmitiendo su filosofía, sino una actitud, encarnada en Sócrates? Este es el trabajo a realizar, recuperar ese ideal y tratarlo de aplicar a nuestra contemporaneidad. La filosofía puede volver a cautivar a la sociedad actual, pero hay que tratar de buscar la manera. Una manera auténticamente filosófica. El diálogo platónico es un buen ejemplo, hay que estudiarlo y extraer las conclusiones pertinentes.
- El diálogo socrático pienso que persigue dos cosas, una verbalización del pensamiento (consistente en razonamientos, juicios y formulación de los conceptos nucleares) lo que contribuye a una teoría de la racionalidad, es decir, una racionalización, es decir una clarificación y pulimento de nuestra facultad de razonar. Y en eso consiste precisamente una actitud filosófica ilustrada. Tema que se podría también enlazar con la Aufklarung alemana, y como paladín Kant y sus opúsculos destinados al gran público, como por ejemplo su escrito en un diario de la época ¿qué es ilustración? etc. Sapere aude, atrévete a pensar.
Ran Lahav llega al estudio de la filosofía porque su principal interés era la propia vida. Y la filosofía no es nada más, ni nada menos, que la ciencia que trata con la vida, con las cosas reales, se plantea preguntas sobre la vida real. Pero una vez embarcado en tal proyecto se percató de que todas las asignaturas que cursaba se enfrascaban en disquisiciones abstractas, era un modo de entender la filosofía de una manera muy teórica y abstracta, a pesar de que la filosofía hablaba de la vida, era muy difícil vivir esa filosofía. Estudiaba filosofía, cuyo tema era la vida, pero no podía aplicar esos conocimientos a su propia vida.
Así que en 1992 entra en contacto, en Israel, con uno de los primeros grupos que empiezan a trabajar en una nueva disciplina la Philosophical Practice, que se ha traducido a nuestra lengua, con mayor o menor fortuna por “Filosofía práctica” o “práctica filosófica”, traducción al inglés del término acuñado por Achenbach cuando en 1989 abrió el primer gabinete de lo que denominó Philosophische Praxis und Beratung, algo así como “praxis (práctica) filosófica y consulta”, de ahí los términos de “práctica filosófica” y/o “consulta filosófica”.
La idea principal de Achenbach era llevar la filosofía, el pensamiento filosófico a la vida cotidiana, que las personas sin una formación filosófica se aprovecharan de la sabiduría de 2500 años de tradición. Achenbach tomó prestado de las psicoterapias su modus operandi, y dio lugar al “consultor (terapeuta) filosófico”. Se abría un espacio dónde el “visitante” acudía al “filósofo” y le exponía su problema/dilema/cuestión, y el filósofo, con la ayuda de la filosofía, lo intentaba resolver. Este inicio marcó el desarrollo ulterior de la disciplina, podría haberse desarrollado de un modo diferente, por ejemplo, grupos de personas que son iguales, se reúnen y trabajan sobre ellas mismas o podría haber sido como Sócrates, que sale al mercado y hace preguntas. Todas ellas maneras de hacer llegar la filosofía a la vida. Pero Achenbach escogió el camino usual en las psicoterapias y lo aplicó a la filosofía, consistente en hablar una hora sobre los problemas del cliente
Lahav se queja que esta manera primera de trabajar hizo de la “praxis filosófica” una suerte Philosophical Counselling, de consejería filosófica, en tanto en cuanto se utilizaba para resolver los problemas de la vida cotidiana que podía presentar el cliente. Se convirtió en una suerte de counselling diseñado a ayudar al cliente a resolver problemas. Alguien tiene problemas con su mujer, pues va a visitar al “consejero filosófico” y éste puede analizar la situación y ayudar al hombre a mejorar su relación con la mujer. Otra persona tiene problemas con su autoestima, va a ver al consejero filosófico y éste le ayudará a resolver este problema, saliendo de la consulta con más autoestima. Lahav denomina esta visión de la disciplina como la visión de la solución de problemas.
Lahav, que primeramente estaba inmerso en esta manera de entender la disciplina, pronto se desilusionó, puesto que el cliente una vez había resuelto su problema, abandonaba la consulta y no continuaba con su indagación.
Para Lahav, la filosofía era algo mucho más profundo y elevado, la misma palabra lo indica: es una búsqueda de la sabiduría, una querencia de la sabiduría, del saber, es una investigación, una búsqueda de algo más profundo y elevado consistente en una indagación personal con el objetivo de llevar una vida más profunda y consciente de sí misma.
Lahav apuesta por una evolución de la disciplina, desde el paradigma de Achenbach “terapéutico” , postura continuada por muchos otros como una guía para resolver problemas como Marinoff, Peter Raabe, Tim Lebon, todos ellos con su propia línea de trabajo, pero que en gran escala se podría definir como un modo de entender la psicoterapia de corte cognitivo con un peso bastante evidente de los planteamientos y procedimientos filosóficos, como son el Critical Thinking, etc. La finalidad es muy clara, se busca la felicidad del cliente, en los más de los casos, esta felicidad significa amoldar el cliente a la sociedad imperante, es igual que la reflexión que se lleve a cabo sea profunda o no, lo realmente importante es que el cliente salga feliz de la consulta.
La filosofía, empero, no busca la felicidad, sino busca la sabiduría, y esta búsqueda que se traduce en un camino, es un camino escarpado y empinado, a la manera de la caverna de Platón, un camino que no lleva ineluctablemente a la felicidad, sino que la sabiduría comporta muchas veces todo lo contrario, la infelicidad.
Frente a esta postura, Lahav defendería que la finalidad de la filosofía no es precisamente resolver problemas, sino plantearlos. Los puede resolver, pero si lo hace es consecuencia de un correcto planteamiento del problema, este correcto planteamiento del problema nos hace ser más conscientes de nuestra posición respecto del mundo, lo que conlleva, en palabras de Lahav, un desarrollo de nuestra autocomprensión, ser más conscientes de las cuestiones básicas con las que nos enfrentamos en la vida y el punto es que en nuestra vida cotidiana estamos respondiendo todo el tiempo cuestiones filosóficas básicas, no sólo en nuestros pensamientos, también en nuestras elecciones, en nuestras emociones, en nuestras esperanzas y anhelos. Por ejemplo en el caso hipotético de que un buen amigo tenga una nueva pareja, y no cuenta nada. Si yo estuviera ofendido, significaría que para mí el concepto amistad implica “compartir información personal”. Nuestras emociones, nuestras elecciones, todo el tiempo están interpretando el mundo. Están respondiendo asuntos filosóficos profundos, aunque nosotros no seamos conscientes de ellos. Así, según esta segunda visión de la Filosofía Práctica, el objetivo es exponer nuestras respuestas cotidianas a cuestiones filosóficas básicas. El objetivo es que seamos filósofos en nuestra vida cotidiana, que estemos filosofando a través de nuestras emociones, a través de las decisiones que tomamos, a través de nuestro comportamiento.
Pero, Lahav, no se quedó contento del todo con esta segunda visión, pensaba que no llega lo suficientemente lejos. Quería romper con el plano cotidiano, transcenderlo y llegar a un plano de sabiduría, algunos lo denominan con la palabra alemana Bildung, que significa “formarse” o “educarse a sí mismo”. La idea de esta tercera visión, es que la filosofía puede hacer más que simplemente hacernos tomar conciencia del sentido filosófico de nuestra vida, la filosofía nos puede transformar y puede poner nuestra vida en diferentes coordenadas si es que la filosofía se puede convertir en nuestro modo de vida, no simplemente en algo con lo que miramos la vida en la oficina del Consejero. La idea es que puedo vivir filosóficamente, no sólo pensar filosóficamente sobre mi vida. Puesto que la Filo-Sofía, es amor a la sabiduría, y ello no se hace en un determinado momento, sino es una actividad que se realiza durante todo el día.
La alegoría de la caverna de Platón, todos vivimos en una caverna, parcialmente cultural, parcialmente personal, hay ciertas limitaciones, ciertos patrones de pensamiento, de sentir o de preferir, y según Platón el objetivo de la filosofía no es hacer nuestra vida en la caverna más confortable, sino salir de la caverna, transcender nuestra visión, transcender quién soy, ir más allá de quien soy. Y esto es lo que se llama “sabiduría”, otras personas lo denominan Bildung
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